VOCES Por: Daniel Bosque*03/08/2026

Daniel Bosque: Sallustro, el Fitito y los pozos asesinos

Scalonetta y cráteres. Vamo, vamo Argentina...

Un poco de historia. Hace 54 años el mundo y la Argentina claro que eran otros. En marzo de 1972, el Club de Roma publicaba "Los límites del crecimiento" (The Limits to Growth), brief que marcaría una época al advertir que la humanidad podría colapsar en 100 años por el cóctel de explosión demográfica, consumo de energía, escasez de alimentos y contaminación.

El líder aquel think tank  y mentor del documento encargado al Massachusetts Institute of Technology (MIT) era Aurelio Peccei, presidente de la FIAT, personaje clave en la expansión internacional de la automotriz que tenía por la Argentina un cariño predilecto, donde producía 70.000 coches (1/3 de los coches nacionales). En Brasil todavía ninguno. 

Crueldades del destino para Aurelio: Días después, su mejor amigo y compañero de luchas partisanas antifascistas en la Brigate Giustizia e Libertà (en la que reportaban al después presidente Sandro Pertini) era  Oberdan Sallustro, presidente de Fiat Argentina, quien sería secuestrado y asesinado en Rosario por el guevarista Ejercito Revolucionario del Pueblo (ERP).

Bonalumi: El deficit vial, una gran oportunidad minera

Los industriales italianos eran actores destacados de la Argentina empresarial y tenían  como factotum de sus utopías de país a Vittorio Orsi, otro ex joven anti Mussolini, que aquí creó la empresa de ingeniería y construccioes SADE, luego vendida a la argentina Pérez Companc

Eran vísperas del big bang de Techint, el grupo de la familia Rocca desde la ingeniería y obra pública hacia el mundo siderúrgico, aunque todavía no iniciaba la expansión regional. Techint y Fiat tenían una cómoda alianza a través de GAIA, Cometarsa, y la cadena del acero sustentada en Propulsora Sirerúrgica. Con otros tanos se juntaban en el Circolo Italiano, en reuniones y veladas de mesas chicas en las que muchos querían y no podíanestar.

Por entonces, China era ese lado oscuro de la luna donde 45.000.000 de personas habían muerto de hambre 10 años antes en El Gran Salto Adelante de Mao. La Argentina tenía un PBI equivalente al 60% del de Brasil su principal amenaza geopolítica, que hoy nos quintuplica. 

Vicuña ya tiene RIGI. La Resolución de Economía

 En el post peronismo, salpicado de dictaduras, no era un gran tema el tamaño del Estado y el rol de las empresas públicas. Las economías regionales tenían su prosperidad, por ejemplo la vitivinicultura de Cuyo, explicable porque se bebían 80 lts/día y hoy no llegan a 20%. Desde su debacle, las provincias se acostumbraron a los mimos, látigos y  billeteras con la Casa Rosada, dueña y señora de la coparticipación de impuestos que hoy se mezquina y no alcanza.

La infraestructura de la que tanto se habla hoy,  era modesta para el tamaño del territorio, pero tampoco crujía como hoy. Había ferrocarriles deficitarios  transportaban el 12% de las cargas frente al 3,5% de hoy.  En las carreteras, unos 240.000 km la mitad de hoy, circulaban 2.000.000 de vehículos, la septima parte de hoy.

En síntesis, el gasto público no era gran objeto de discusión  en el año víspera del regreso de Juan Domingo Perón y del experimento fallido del Pacto Social de José Ber Gelbard, un acuerdo de precios y salarios en un país de 3 a 4% de pobreza, mucho menos que el 30% de ahora.

Arenas Vaca Muerta: Sin vosotras no seríamos nada


Todavía no se había desencadenado el frenesí de inflaciones, devaluaciones  y shocks con licuaciones de activos y patrimonios de amplias franjas de argentinos, que darían lugar a nuevas burguesías entre épocas tormentosas y  recreos cada vez menos plácidos interrumpidos por el Rodrigazo, la Hiper o el Corralito. Como decía Tato Bores, ahorrémonos detalles.

De aquellos cepos y aperturas, nos han quedado los grupos de capitales argentinos que hoy dominan las concesiones de servicios públicos y el arco de energéticas partners y protagonistas de Vaca Muerta y su galaxia exportadora, al tiempo que incursionan en la minería, lo que era una rareza hace 30 años cuando sólo atraía a los Pérez Companc o los Miguens.

Javier Milei, que cuando aquello del Club de Roma apenas gateaba, lo mismo que el amplio espectro de gobernantes de derecha de América latina, acaba de vestirse de peruano Juio Velarde, para poner a salvo al Banco Central de la República Argentina de emisiones salvajes y otros saqueos .

Pasado el ecuador de su mandato y en pos de repetir, el gobierno ha mantenido el esquema de látigo-billetera, la otra cara de la moneda de la coparticipación. Pero ha cambiado dos cuestiones fundamentales: ha promocionado con menores impuestos a las grandes inversiones a través del RIGI y asegurado el pago de los servicios de la deuda argentina,  que en 2027 superarán los US$ 25.000 millones.

(Por Daniel Bosque) Cadenas de valor, a lovely concept made in Harvard

Para lo cual es menester contener  el gasto público, todo aquello que los utópicos desarrollistas del club romano llamaban inversión estatal. El modelo apunta a que provincias y municipios besen el anillo de ARCA y para lo que falta  solucionen sus problemas con torniquetes y creatividad.

El capítulo vial horroriza a quien lo piense porque el 70% de las carreteras, donde suceden uno de tres accidentes, están mal o muy mal. El geólogo Aldo Bonalumi  se tomó el trabajo de censar los daños, habla de US$ 42.000 millones para poner en condiciones los 640.000 km de carreteras (40.332 km nacionales, 198.289 km provinciales y 500.000 km municipales). 



Como con las escuelas técnicas del CONET en el capitalismo de amigos del peronista Carlos Menem, el Estado central tira al otro lado de la tapia lo inviable o poco rentable. Y avala que sus gobernadores aliados, de los que es celador y pupilo, salgan a los mercados (como San Juan en estos días a procurarse  millones de dólares para hacer caminos). 

El media world de LLA sugiere que las empresas exportadoras más potentes podrían contribuir con sus dividendos a pavimentar y repavimentar. No está ni bien ni mal, dice el público, tal vez una mitad del cual vote en 2027. Mientras cunde la sospecha de un par de cosas: quien hará las rutas y quien usufructuará los impuestos y fideicomisos. 

¡RIGI XXL!: YPF adhiere con US$ 25 MM para Vaca Muerta

Ha sido noticia este fin de semana que Cristóbal López, quien se financió en el kirchnerismo no pagando desde su petrolera Oil unos US$ 1.000 millones del impuesto a los combustibles, que por ley destina el 28,58% de la recaudación a las carreteras, será el concesionario del Corredor Portuario Norte, unos 500 km muy dañados, por 30 años. Sin palabras.

Menos palabras aún para la noticia de que el ministerio de Economía de Luis Caputo no ha oblado al fondo vial del país otros US$ 1.000 millones recaudados por el mismo impuesto.

(Comparaciones, el denigrado Lula, en su primer gobierno adoptó el plan "tapa buracos"  para reparar 27.000 km de carreteras federales).

La corrupción y el manejo discrecional de la cosa pública claro que existían pero no fueron punteadas por el Club de Roma. Lo mismo que no lo hicieron los empresarios que cabildearon aquí con Giorgieva y su halagador FMI. El gran tema, el leit motiv que se viene, es el capital humano, qué hacer con 15 millones de argentinos que no caben en una economía que hacía mucho que no vivía un trienio de crecimiento del PBI.

En la era del fitito no existía estas asimetrías entre elites del poder público- privado y los ciudadanos de a pie. Primero, todo tiene que ver. Y segundo, la Argentina, que después del Mundial vuelve a cargar con su cruz, esquivando pozos.

*Director de CLUBminero