










La espiral de violencia en México, después de la muerte de "El Mencho", el líder narco del cartel Jalisco Nueva Generación, precedida de una larga seguidilla de ataques a minas, secuestros a mineros, extorsiones de las más audaces. Como en otros países de América Latina, el auge de minerales y metales atrajo al crimen organizado. "Las mineras locales y extranjeras se ven obligadas a pagar dinero de protección o contratar proveedores vinculados a sus extorsionadores para poder operar", tal como muestra este abanico de datos y testimonios que recogieron colegas de El País.
Es s una batalla entre dos gigantes. Los grupos que han desbordado e impregnado al aparato represivo de los Estados Unidos Mexicanos, con dominio territorial manifiesto, por un lado y por el otro las mineras que procuran explorar y explotar recursos inmensos (ver pdfs.). Una de las tantas canadienses que conoce bien el tema es McEwen Mining (dueña del poryecto de cobre oro Los Azules y socia del oro plata de Minera Santa Cruz, que hace una década sufría el acoso violento del Cartel de Sinaloa y este año está en plena expansión a su Fase 2.
El secuestro de 10 mineros en Sinaloa en enero ha sacado a la luz otra faceta de la crisis de seguridad que ha plagado al sector minero de México durante años, alimentada por el aumento de los precios de la plata y el oro .
Las organizaciones criminales, que ejercen control territorial en algunas de las áreas más ricas en recursos, extorsionan a empresas nacionales y extranjeras, lo que aumenta los costos de producción y los presupuestos de seguridad. Las empresas se ven obligadas a pagar dinero de protección o a contratar directamente a proveedores vinculados a sus extorsionadores.
En México, donde este tipo de delito está en aumento e impacta la economía nacional, el asesinato de un grupo de mineros es indignante y plantea preguntas sobre cuándo la estrategia del gobierno mexicano abordará efectivamente este problema. Mientras tanto, en los Estados Unidos, donde estos grupos son considerados organizaciones terroristas , el riesgo para las empresas que pagan para operar proviene de los canales legales.
Este auge del negocio implica que tanto los mineros formales, como los de Viszla Silver, como sus colegas informales quedan expuestos a la violencia de los cárteles. «La realidad es que para muchos mineros, no solo canadienses sino también mexicanos, es muy difícil, si tienen una mina a gran escala o trabajan en plata u oro, evitar la interferencia del crimen organizado, que está muy involucrado en la minería», añade Price.
A principios de febrero, se identificaron los cuerpos de al menos cinco de los trabajadores secuestrados en fosas clandestinas cerca de El Verde, un pueblo a unos 40 kilómetros de donde desaparecieron.
En un comunicado emitido el jueves , Vizsla Silver confirmó que las otras cinco personas siguen desaparecidas y que están en contacto con las familias de las víctimas para brindarles apoyo financiero y práctico. "La seguridad de los empleados y contratistas de Vizsla Silver sigue siendo una prioridad absoluta. Desde su creación, Vizsla Silver ha realizado importantes inversiones en seguridad y gestión de riesgos", se lee en el comunicado.
“La Compañía informa que trabaja con asesores de seguridad experimentados y de reconocimiento internacional”, añadió, enfatizando que mantienen una política de tolerancia cero contra el soborno, la corrupción y la extorsión. El comunicado explicó que, si bien las operaciones físicas del proyecto están suspendidas, las obras de ingeniería continúan de forma remota. La compañía aún no ha especificado la situación de seguridad en el campamento donde sus empleados fueron secuestrados.
BRIEF INEGI DE FEBRERO: CAÍDAS, PERO DENTRO DEL BOOM
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