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title: "Cussianovich: Tiempos mineros y velocidad de expectativas"
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description: "Poliarquía: La  expectativa  sobre el boom minero y la demanda de empleo, incluso de trabajadores residentes en los grandes centros urbanos de la Argentina."
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date_published: "2026-08-17T19:39:00-03:00"
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  - "ERA DEL COBRE"
  - "ERNESTO CUSSIANOVICH"
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# Cussianovich: Tiempos mineros y velocidad de expectativas

![TIEMPO Y MINERÍA CLUBminero](/download/multimedia.normal.9cd4dba9a154a210.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

**Minería argentina. ¿El tiempo trancurre lento o veloz?**

![image](/download/multimedia.normal.9c42d654fc070e06.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)  
**ERNESTO CUSSIANOVICH***

*Bienaventurado quien nada espera,   
porque nunca será defraudado.*  
*(Alexander Pope)*

**L**as provincias con recursos mineros atraviesan hoy un momento favorable en términos de percepción social de la actividad. Sin embargo, todo está ocurriendo a una velocidad muy superior a los tiempos a los que históricamente ha estado acostumbrada esta industria. Para algunos, esta aceleración constituye una buena noticia: permite recuperar parte del tiempo que se percibe como perdido después de años de resistencia, dificultades y obstáculos para operar.

Para otros, en cambio, representa un desafío, porque esa velocidad no necesariamente coincide con el*timing*propio de la minería y puede acelerar también la ansiedad social y elevar las expectativas sobre los resultados y, especialmente, sobre los beneficios que la actividad debería generar.

La minería, como sabemos, tiene sus propios tiempos, muy distintos de aquellos a los que está acostumbrada una nación de tradición esencialmente agroexportadora que, paradójicamente, es la única del mundo cuyo nombre tiene un origen vinculado a un metal. Esa diferencia de tiempos no es menor: también refleja dos culturas productivas muy distintas.

En la cultura económica del ciudadano de a pie —y también en la de buena parte de la dirigencia política y empresarial argentina— sigue predominando una lógica marcada por los tiempos del campo: sembrar, cosechar y exportar. De allí que resulte casi inevitable la sorpresa cuando se advierte que la minería funciona con otra escala temporal, mucho más extensa y compleja, en la que entre la decisión de invertir y la obtención de resultados pueden transcurrir muchos años.

Hace poco, un empresario gastronómico interesado en la minería me mostró su sorpresa cuando supo que como promedio desde el descubrimiento de un yacimiento hasta la primera producción de cobre transcurren unos 17 años*(tomé la estimación de S&P Global y su estudio reciente sobre 214 minas de cobre, Copper in the Age of AI: Challenges of Electrification, enero de 2026)*. La anécdota sirve para ilustrar un problema más profundo: las expectativas sobre la minería están creciendo a una velocidad que no necesariamente guarda relación con los tiempos reales que necesita la actividad para transformar un recurso en producción, inversión, empleo y desarrollo.

El escaso conocimiento sobre los tiempos propios de la minería es apenas una expresión de un problema más amplio: el limitado conocimiento que existe sobre la actividad en general. Desde hace más de una década, nuestras encuestas muestran que, incluso en provincias con una larga tradición minera, no más del 25%-30% de la población reconoce saber algo o mucho sobre minería.

***¿Usted diría que actualmente al sector minería******le va muy bien, bien, regular, mal o muy mal?***

***![image](/download/multimedia.normal.93fb29bb409df218.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)***

Esta brecha de conocimiento también quedó expuesta en los últimos dos años de debates parlamentarios en los que se incorporó a la minería en la agenda pública **(RIGI, Glaciares, Super RIGI, etc)**y donde la intensidad de la discusión no siempre estuvo acompañada por un conocimiento equivalente sobre las características y la dinámica del sector.

Pero, aun así, la minería goza hoy de uno de sus mejores momentos en la opinión pública nacional (con o sin información y/o conocimiento) y está ciertamente ocupando un lugar cada vez más relevante en los debates económicos, los medios y el interés y las expectativas de la población general. Hay incluso hasta una sobre-evaluación. En una encuesta reciente a nivel nacional frente a la pregunta ¿Usted diría que actualmente al sector minero le va muy bien, bien, regular, mal o muy mal? El 70% dijo que a la minería le va “bien o muy bien”.

Esta combinación de bajo conocimiento y alto interés resulta particularmente relevante porque ayuda a explicar por qué las expectativas pueden crecer más rápidamente que la comprensión sobre los tiempos reales de la actividad. Mientras el optimismo encuentre respuestas concretas, la minería podrá avanzar hacia un círculo virtuoso de confianza y desarrollo.

Cussianovich: Llaves de confianza en Glaciares con reformas

La primera señal de cautela aparece precisamente en el empleo y en las expectativas asociadas a la posibilidad de acceder a un puesto en el sector, independientemente del nivel de calificación o de las capacidades requeridas.

En los últimos años, esta expectativa comenzó a traducirse en una mayor presión sobre las autoridades locales y provinciales por parte de la población cercana a los yacimientos. Más recientemente, también cobró fuerza la expectativa —quizás excesivamente confiada— de que el boom minero podría generar una demanda de empleo de tal magnitud que incluso atraería trabajadores residentes en los grandes centros urbanos del país.

***¿Está usted a favor o en contra de que lleguen trabajadores de otras provincias o países a cubrir puestos de trabajo en San Juan?***

***![image](/download/multimedia.normal.9bf11589dc8a0bfd.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)***

Sin embargo, el escenario es bastante más complejo. Nuestros estudios muestran que, en las áreas de influencia de los yacimientos, la mayoría de los residentes aspira principalmente a trabajar en sectores de servicios, mientras son pocos quienes se proyectan en las áreas técnicas y profesionales de las empresas mineras. Existe, por lo tanto, una limitante vinculada con los niveles educativos y la formación disponible.

**Esto se observa, por ejemplo,** **en Catamarca, Salta y Jujuy.**

Al mismo tiempo, la expectativa de los trabajadores dispuestos a migrar hacia estas provincias parece chocar con una realidad social diferente. No solo muchos de los puestos que se imaginan todavía no existen: también aumenta la resistencia de las poblaciones locales frente a una eventual llegada de trabajadores de otras provincias o países.

Ernesto Cussianovich (Poliarquía):

En San Juan, por ejemplo, esa resistencia pasó del 64% al 75% en apenas un año. Es decir, mientras por un lado se sobredimensiona la expectativa sobre la cantidad de empleo que podría generar la minería, por otro comienza a aparecer una resistencia creciente frente a quienes podrían llegar para ocupar esos puestos.

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***“¿Usted cree que la minería es una actividad generadora de empleo?***

**SALTA**

![SALTA EXPECTATIVAS POLIARQUÍA](/download/multimedia.normal.99415143a506f69d.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

**JUJUY**

![JUJUY EXPECTATIVAS POLIARQUÍA](/download/multimedia.normal.abfbe85886d34687.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

Esta tensión se vuelve todavía más evidente cuando se observa la percepción sobre el empleo en las provincias mineras. En**Catamarca, Salta y Jujuy** —provincias asociadas al litio— y en **San Juan**—vinculada al cobre—, la evaluación de la situación general del empleo sigue siendo muy negativa.   
  
Es un fenómeno que se observa en buena parte del país, pero que adquiere una relevancia particular en estas provincias debido al nivel de expectativas que se ha generado en torno a la capacidad de la minería para convertirse en un importante vector de creación de puestos de trabajo.

En Jujuy y, especialmente, en Salta, esas expectativas alcanzan niveles que comienzan a ser preocupantes —61% y 81%, respectivamente—, sobre todo por la ausencia de estrategias o políticas específicas destinadas a administrarlas y alinearlas con los tiempos y las posibilidades reales de la actividad.

Esta ausencia de estrategias para administrar las expectativas ya comienza a tener consecuencias en algunas provincias, donde la decepción parece estar llevando a parte de la población a cuestionar la capacidad de la minería para convertirse en un verdadero motor de creación de empleo. Pero quizás sea importante interpretar correctamente esta señal: no necesariamente significa que la población haya abandonado la idea de que la minería será un vector relevante de generación de empleo en el futuro.

Cacciola (CAEM):

De hecho, las estimaciones sobre la creación de empleos directos e indirectos continúan siendo muy optimistas. El problema parece estar menos en el “cuánto” empleo generará la minería que en no haber explicado con suficiente claridad “cuándo” y de qué manera esos nuevos puestos llegarán a estar disponibles para satisfacer las altas expectativas de jujeños y salteños.

En otras palabras, se explicó con bastante detalle el eje “Y” —cuántos empleos puede generar la minería—, pero todavía falta explicar, con igual claridad y mayor cautela, el eje “X”: cuándo, cómo y a qué ritmo esos empleos efectivamente estarán disponibles.

Las primeras señales de ese desajuste comienzan a aparecer en dos provincias con una tradición minera algo más consolidada: Catamarca y San Juan. En dos encuestas recientes realizadas allí, se observa el comienzo de esta señal de decepción. En ambas, al igual que en los estudios realizados en Jujuy y Salta, la expectativa sobre la capacidad de la minería para generar empleo se mantuvo elevada hasta el año pasado. A mediados de 2025, el 77% de los catamarqueños y el 84% de los sanjuaninos consideraban que la minería tenía un papel relevante en la generación de empleo, porcentajes incluso superiores a los registrados en sus provincias vecinas.

***"¿Usted cree que la minería es una actividad generadora de empleo?”***

**Catamarca**   
  
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 **San Juan**

![image](/download/multimedia.miniatura.ad73dab99edcfe0a.bWluaWF0dXJhLndlYnA%3D.webp)   
  
Un año después, ese optimismo respecto de la capacidad de la minería para generar empleo experimentó una caída importante tanto en Catamarca como en San Juan. El dato no es menor, especialmente si se considera que la actividad continúa bajo el escrutinio de la sociedad por sus dilemas ambientales, los mecanismos de control público y los potenciales conflictos sociales.

A estas cuestiones se suma una preocupación cada vez más relevante: cómo y dónde se distribuirán los beneficios de la minería. Ocho de cada diez salteños, jujeños, catamarqueños o sanjuaninos consideran que esos beneficios deberían dirigirse principalmente a la población local, con énfasis en la infraestructura del interior de sus provincias y en la utilización de proveedores locales.

El escenario social sigue siendo favorable para la minería, pero ese respaldo está acompañado por expectativas cada vez más altas. La cuestión central, entonces, no parece ser si existe apoyo a la actividad, sino cuánto tiempo podrá sostenerse ese apoyo si las expectativas avanzan más rápido que los resultados.

(Por Daniel Bosque) Cadenas de valor, a lovely concept made in Harvard

Si el empleo, los proveedores, la infraestructura, el crecimiento local y la gestión ambiental avanzan a la par de esas expectativas, el consenso puede consolidarse y fortalecer el atractivo de las provincias. Si, en cambio, las expectativas crecen más rápido que los resultados visibles, el mismo optimismo que hoy favorece a la actividad puede transformarse en impaciencia, mayores demandas sociales y, finalmente, en un cambio adverso de la opinión pública.

En definitiva, el desafío para la minería no parece ser hoy convencer a la sociedad de que puede generar empleo y desarrollo, sino explicar con mayor precisión cuándo y cómo esos beneficios comenzarán a hacerse visibles. La diferencia entre ambas cosas puede parecer menor, pero en un contexto de expectativas crecientes puede determinar cuánto tiempo dura el actual clima favorable y cuándo comienza a transformarse en detrimento.

****Director asociado de Poliarquía Consultores. Encargado de la división Energía, Medio Ambiente y Recursos Naturales.***

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