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title: "Ricardo Alonso: El sueño cumplido de Lola Mora"
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description: "La escultora (y minera) salteña que escandalizaba con sus desnudos,  estuvo siempre adelantada a su tiempo. Un paso más allá. En todo. Las historias de una pasión."
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date_published: "2026-08-17T11:22:00-03:00"
date_modified: "2026-08-17T11:55:24-03:00"
tags:
  - "ARTE Y MINERÍA"
  - "ESCULTURA"
  - "HISTORIA DE SALTA"
  - "LOLA MORA"
  - "RICARDO ALONSO"
author_name: "CLUBminero"
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# Ricardo Alonso: El sueño cumplido de Lola Mora

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****Lola inmensa. Por encima de los límites del arte y de la época****

![ALONSO RICARDO ALEMANES](/download/multimedia.normal.887a2f65b7ac893d.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

***RICARDO ALONSO****

**U**na frase de **Lola** lo resume todo: *“No quiero que nadie me defienda. ¡Para eso están mis obras! ".* Obras en **mármol de Carrara**comparables a las mejores del renacimiento. Ella misma fue una artista renacentista. Muchas de sus esculturas fueron prohibidas por mostrar desnudos que se traslucían en el mármol. Estuvo siempre adelantada a su tiempo. Un paso más allá. En todo.

Sea en su vida personal al casarse con un hombre mucho más joven, o al trabajar con ropa que rompía los cánones de la época, o emprender actividades que estaban vedadas a esos tiempos. Rompió moldes, fue una pionera, quebró el “techo de cristal” en su género, emprendió, viajó por el mundo, frecuentó palacios de reyes europeos, vivió en la riqueza y murió en la pobreza; pero siempre íntegra, incólume. Lola Mora, como se sabe, nació en 1866 en la finca El Dátil, en El Tala, Salta. Su casa, hoy una finca privada, conserva las palmeras datileras que le dan el nombre y es un lugar de visitas permanentes. Asimismo el municipio de El Tala le dio valor a algunas de los objetos que allí se conservan y los que lo visitan van  
también al cementerio a ver la lápida que hizo para el jefe de la estación ferroviaria local don  
**Facundo Victoriano Zelarayán.**

Al revés de los mármoles usó allí un humilde bloque natural de caliza de la zona. Se cuenta que de niña Lola era retraída y cuando iban al río del Tala, a pocos metros de su casa natal, mientras los adultos se bañaban ella se dedicaba a buscar arcillas a las cuales palpaba, olía, mezclaba y amasaba lentamente creando bellas figuras. Llevaba intrínseco el don del arte. La niña prodigio estaba en ciernes y alguien la observó. Luego vendrían sus años de aprendizaje de dibujo y pintura en Tucumán donde hizo una obra fenomenal. Basta ver sus exquisitos dibujos de los viejos gobernadores. Con su bagaje de conocimientos empíricos y los adquiridos con sus maestros tucumanos partió a la vieja Europa.

Se radicó en Italia y pronto deslumbró con su arte escultórico. Los níveos mármoles de la célebre cantera de Carrara se convertían en sus manos en bellísimas figuras como almas que se corporizaban y se fugaban de las rocas.

La sublime artista poseía el don de la belleza suprema. Miles de horas esculpiendo lentamente y a puro escoplo los mármoles que le entregaban poesía y filosofía en cada imagen y en cada detalle de las imágenes. Por ello rescatamos aquí su frase: *“Soy pasión en el alma, en el cuerpo y sobre todo en las manos. Y aunque yo desaparezca, dejaré para todos lo que más amo: la fascinación por el arte”.*

Alonso: Historia de la mujer en la minería andina

El profesor**David Antonio Sorich**ha dedicado su vida al estudio biográfico de Lola Mora y  
sostiene que el tema no está agotado ya que por el contrario se van a seguir descubriendo  
obras escultóricas de ella en cementerios, museos, casas particulares, así como cartas y  
documentos en archivos y otros repositorios privados y estatales. El universo de Lola Mora se  
sigue expandiendo a medida que se descubre su obra, su enorme talento y el de haber vivido  
adelantada a su tiempo.

Ella misma reconocía que había sido negada por haber nacido mujer en un mundo de hombres, por haber roto los cánones de su época y a lo que habría que agregar el estigma de ser una provinciana salto-tucumana brillando en los cenáculos del centro de la república. La pacatería y el puritanismo de la época condenaron sus desnudos a la par que condenaban su arte aunque nadie se atreviera a negar la enorme lucidez de nuestra artista universal.

Luego ocurrió la diáspora de sus esculturas que terminaron dispersas a lo largo y ancho del país. **Tucumán**, entre muchas otras, conserva la estatua de La**Libertad**en el centro de la plaza**Independencia** que representa a una mujer con vestimenta ceñida que rompe cadenas y grilletes. Se cuenta que se inspiró en la abuela del reconocido historiador y genealogista tucumano **Justino Terán (f. 2020).** A ello debe sumarse el conjunto escultórico que desarrolló Lola Mora en homenaje a **Juan Bautista Alberdi,** en la plaza que lleva el nombre del ilustre tucumano.

Dicho monumento cuenta con la estatua de Alberdi rodeado por alegorías. Además del mármol de Carrara, Lola utilizó otro material noble como es el ónix de San Luis. Allí, en La Toma, está la cantera Santa Isabel donde se extraen grandes planchas de un ónix verde comercial y que está considerada como uno de los grandes yacimientos de aragonita a escala mundial.

Lola debió encontrar en el ónix argentino la misma nobleza que veía en sus mármoles italianos. La causa mineral le fue entrando por las venas, desde las humildes arcillas que moldeaba en el río de su niñez, hasta mármoles y ónix, rústicas calizas, o las planchas de cobre y bronce de sus grabados. Desde Italia pensaba en las enormes riquezas minerales de su país que permanecían incultas y decidió dar un giro copernicano a sus actividades y misión.

Ricardo Alonso: La apasionante Annie Mulryan

Abandonó el arte y se dedicó a la minería metalífera, no metalífera y de los esquistos bituminosos. Vislumbró allí un futuro que nadie vio. Apoyó a su hermano Romualdo Mora (1878-1931) en la búsqueda de petróleo y adquirió para ayudarlo muchísimas concesiones en las Sierras Subandinas salteñas entre 1917 y 1918 como consta en escrituras públicas de la época.

YPF no existía y en parte se creó en el norte sobre propiedades que la empresa adquirió a Francisco Tobar quién a su vez se las había comprado a Carmelo Santerbó y su socio Romualdo Mora. El “oro negro” brotaría a raudales cuando ya Lola había fallecido pobre y olvidada. Asimismo sola, con unos pocos peones y la compañía de su perro “Bimbo” se  
internó en las montañas salteñas a buscar oro y cobre. Iba siguiendo el trazado del Ramal C-14 Huaytiquina que la acercaba a los lugares de interés prospectivo. Hay una foto que se conserva de Lola posando al lado de una vieja locomotora a carbón. Pidió minas de azufre **mucho antes que existiera La Casualidad y de que Salta se convirtiera en la principal proveedora nacional de****ese insumo básico de la industria.** Ella misma dibujaba los cateos, presentaba los escritos, seguía los trámites de la época hasta obtener las concesiones mineras. Pero donde puso todos sus esfuerzos fue en los esquistos bituminosos. Leyó minuciosamente los reportes geológicos que se habían publicado hasta la década de 1920. Hizo un listado de los sitios en donde aparecían esas rocas que al quemarlas destilaban hidrocarburos.

Concentró la atención en la sierra de La Candelaria en Rosario de la Frontera. Instaló allí hornos, contrató peones y gastó su ya exigua fortuna. Se daba cuenta que no podía competir con las grandes petroleras que buscaban el petróleo convencional, o sea hidrocarburos líquidos en reservorios extraíble en pozos y apostó a los hidrocarburos no convencionales. Buscó procesar la propia “roca madre”. Y lo hizo y lo logró. Publicó los resultados en su folleto-libro de 1926 titulado **“Combustibles:****Problema Resuelto**” y lo firmó con las iniciales L.M.H., aun cuando la “H” de Hernández era historia pasada. ¡Qué mujer, qué cabeza!

La Dra. Kathleen Histon, historiadora de la geología de la Unión Internacional de las Ciencias Geológicas (IUGS) y miembro prominente del INHIGEO, advirtió la coincidencia de aniversarios en 2026, ya que Lola Mora nació en 1866, falleció en 1936 y publicó su folleto minero-petrolero en 1926. Gracias a la gestión de la Dra. Histon y las autoridades de la Comisión Internacional de la Historia de las Ciencias Geológicas (INHIGEO) se dedicó a Lola Mora el mes aniversario de julio de 2026. Con ello Lola Mora entró en el panteón de las ciencias geológicas a nivel mundial.

Más aún cuando el mes anterior le fuera dedicado a uno de los padres fundadores de la geología, el escocés James Hutton (1726- 1797). Este es el sueño jamás soñado de Lola Mora y que honra su dedicación y pasión por la minería y el petróleo.

Y el otro sueño hecho realidad, justo este julio de 2026, fue la inauguración en Jujuy de una obra arquitectónica monumental diseñada por el célebre arquitecto tucumano César Pelli (1926-2019) y dedicada íntegramente a Lola Mora. Emplazado en la selva montana de Alto La Viña, un moderno edificio al estilo de los mejores centros mundiales de arte, conserva el legado de Lola Mora y algunas de las mejores esculturas de la autora, ahora protegidas del vandalismo salvaje que sufrieron durante años. Piedra, vidrio, metal, cerámicas y maderas dan lugar a una atmósfera cuasi espiritual donde las modernas tecnologías interactivas y de la IA permiten visualizar la vida de la artista en todas sus dimensiones.

El Centro Cultural Lola Mora (CCLM) reúne en amplios espacios vidriados y bien iluminados algunas de las grandes obras alegóricas de Lola Mora que quedaron en Jujuy y que hoy su gobierno las puso en valor patrimonial en una clara política de estado en favor del arte, la cultura y el turismo. El escritor argentino Rafael Alberto Arrieta (1889-1968) la conoció en Salta en 1927 y dejó una sentencia profética: *“Lola Mora, las cuatro sílabas que tendrán la vida del mármol y de la muchedumbre”.*

****Doctor en Ciencias Geológicas.***

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