Tax energy profits: la nueva moda global

FILES ENERGÍA 25/07/2022 Por CLUBminero
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"Hasta la vista, baby", asi se despidió Boris Jhonson del poder días antes de caer por el Partygate, la pandemia, el Brexit y otros kits fue pionero de una mancha de aceite que hoy se expande en el mundo, principalmente en la Europa acosada por Putin: el impuesto a las ganancias extraordinarias de las energéticas.  Como la agenda verde en su momento, la cuestión ya ha tomado el centro de la escena y se transforma en políticas de Estado. 

Los balances de las petroleras están en  la picota. Basta mirar The Guardian: “Woodside y Santos cosechan grandes ganancias mientras la guerra de Ucrania eleva los precios de la energía”. Los ingresos de Woodside a junio de 2022 fueron de US$ 3.400 millones , un 44% más que los tres meses anteriores, mientras que las ventas de Santos del primer semestre sumaron US$ 3.800 millones, un 85% más que en el mismo período del año pasado. La minera de carbón Whitehaven predijo que obtendría una ganancia récord para el año de US$ 3.000 millones, frente a los US$ 200 millones del año pasado.

En Gran Bretaña: El 25 de mayo el ministro de Economía, Rishi Sunak, anunció un impuesto del 25% sobre los beneficios de las petroleras a compensar por una desgravación fiscal del 80% para las que reinviertan sus ganancias en el país. Está vigente y se cancelará cuando los precios vuelvan a niveles históricamente normales. Se esperan recaudar € 5.800 millones y no se descarta aplicar un impuesto similar al sector eléctrico y del gas natural.

En EE.UU.: Joe Biden, a su regreso de Arabia Saudita, advirtió a las petroleras por el fuerte impacto del gasoil en los consumidores y les dijo que quiere "precios más bajos" para "beneficiar a los consumidores, no para apuntalar las ganancias". Su mensaje no es casual: los precios del petróleo se encuentran más moderados, lejos de los U$S 125 que tocó a mediados de junio.

La C.E: Propuso en marzo que los países de la UE pudieran recuperar las ganancias extraordinarias de las eléctricas, siempre que no fuera con carácter retroactivo y permitiera a los productores cubrir sus costes y proteger el mercado a largo plazo. La idea es parte del plan REPower, a fin de que esos recursos se utilicen para disminuir la dependencia del gas ruso.

En Italia: El impuesto grava a las empresas de energía con un 25 % los beneficios extraordinarios por el aumento de los precios energéticos en los últimos meses. La Hacienda italiana espera recaudar cerca de € 11.000 millones.

En Hungría: Los impuestos extraordinarios abarcan a varios sectores empresarios, pero la mayor recaudación proviene de la petrolera MOL, con unos € 760 millones. Recaudarían alrededor de € 4.120 millones en dos años, un 1.5% del PBI nacional.

En España: Pedro Sánchez anunció dos nuevos impuestos temporarios a las ganancias extraordinarias (windfall benefits) de empresas financieras y energéticas (petróleo y gas), cuya recaudación estará destinada al alivio de las finanzas públicas. Regirán a partir de 2023 y hasta 2024 inclusive con la meta de recaudar € 2.000 millones por año de los beneficios extra obtenidos desde 2022. El objetivo es "rebajar las facturas de luz" de los usuarios.

Bulgaria y Rumania: Habían anunciado ya en 2021 medidas similares y otra media docena de países las está analizando. 

La AIE: Estima que las condiciones actuales del mercado energético podrían generar un exceso de beneficios de € 200 mil millones en Europa por las ventas de gas, carbón, energía nuclear e hidroeléctrica. 

El FMI: En un informe técnico, en abril, expresó estar a favor de “impuestos temporales más altos” en tiempos de pandemia o de guerra. Uno de sus autores, Jean Marc Natal, explicó que “el principio general de las finanzas públicas es que uno debe encontrar dónde están los recursos e intentar compensar a quienes más sufren".

Y el mundo está adoptando el consejo. 

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