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ACTUALIDAD 19/10/2022 Por CLUBminero

Enel, la compañía eléctrica italiana dueña de casi un 75% de la distribuidora Edesur en Argentina, anunció la venta de activos por US$ 21.500MM. El objetivo es reducir su deuda neta y centrar su transición hacia energías más limpias.

A través de un comunicado revelaron su salida de Argentina y Perú (es la segunda empresa de energía más grande de este país), además de la venta de activos en Rumania. La mayor parte del plan de desinversión debería realizarse a finales de 2023.

En Argentina pondrá a la venta todos sus activos: las centrales térmicas Costanera y Dock Sud, la concesión de la hidroeléctrica El Chocón en las provincias de Neuquén y Río Negro y líneas de transmisión y de transporte de energía eléctrica.

La intención del grupo controlado por el Estado italiano es invertir unos € 37.000MM en los próximos tres años en sus seis mercados principales: Italia, España, Estados Unidos, Brasil, Chile y Colombia.

Planea disminuir emisiones de carbono en 2040 mediante un cambio de combustibles fósiles a las energías renovables.

Quién puede comprar Enel en Argentina
En Distrilec, una sociedad controlante de la mayoría de la distribuidora, Enel comparte la propiedad con Sadesa. Esta compañía entró en el negocio eléctrico en 2006 y está liderada por Guillermo Reca, Eduardo Escasany y la familia Caputo. También allí sobresale Carlos Miguens.

Este grupo argentino le compró la participación de Edesur a Petrobras, que a su vez se la había adquirido a Perez Companc. En esta clase de sociedades, los accionistas existentes suelen tener primeras opciones en la transferencia de paquetes accionarios.

El banco de inversión que venderá los activos de Enel tendrá encuentros con su socia Sadesa.

José Luis Manzano, comprador de Edenor, también estaba interesado a las distribuidoras de gas (Metrogas y Naturgy), pero hasta ahora, sin suerte. Lo que allí suceda, comentan en el mercado, podría condicionar la suerte de Edesur.

En Naturgy (ex Gas BAN), el empresario nacional Hugo Sigman estuvo asociado con el accionista español Naturgy (ex Gas Fenosa). “Hace rato que los españoles se quieren ir. No encontraron una buena oferta aún”, dicen en el mercado energético.

Tras cobrar por su venta en Edenor, Marcelo Mindlin comenzó a sondear una incursión en las distribuidoras de gas. Su ingreso allí podría ser su próximo paso. Aunque Sigman se fue de Naturgy hace unos años, siempre se lo indica como alguien bien visto por el oficialismo si quiere reincidir en los servicios públicos, según especulaciones que no son confirmadas por ninguno de los nombrados.

Tras alzarse con Edenor, hay un creciente interés de Manzano por el gas y sus regulaciones. En el oficialismo deslizan que está buscando un socio y que le gustaría incluir a Mindlin y Sigman en esa partida. La suerte de Edesur sería parte de la jugada, según comentan dentro de la coalición de gobierno.

La historia de Edesur
Se formó en 1992, luego de una de las privatizaciones de las compañías de servicios públicos durante el Gobierno de Carlos Menem, y opera en el negocio de la distribución de energía en la ciudad de Buenos Aires y varios partidos del Gran Buenos Aires, en la zona concesionada por el Estado Nacional donde tiene cerca de 2,5 millones de clientes.

Enel adquirió Edesur en 2008, al comprar la mayoría accionaria de la española Endesa, que era dueña de la distribuidora eléctrica, y también heredó las centrales a gas Costanera y Dock Sud, y la hidroeléctrica El Chocón, cuya concesión vence en 2023.

Con la adquisición de Endesa, Enel también se quedó con las líneas de transmisión CTM y TESA, que conectan los sistemas de energía eléctrica entre Brasil y el noreste argentino; y de Yacylec, empresa que transporta la energía proveniente de la represa hidroeléctrica binacional Yacyretá.

Hace un año, ante una serie de rumores de una oferta realizada por la compañía Edesur, desde su casa matriz en Italia habían descartado esa posibilidad: “Nuestra posición es quedarnos en la Argentina y ver qué pasa. No queremos irnos; queremos saber cuál es la política energética que adoptará el Gobierno el año que viene, y según eso, veremos cuál es la mejor decisión para nosotros”, habían dicho sus directivos en noviembre del año pasado.

Enel también se retira de Perú
Francesco Starace, CEO de la Enel, señaló que el retiro de Perú obedece a que la empresa ya ha alcanzado una posición estable de crecimiento y, por lo tanto, “no puede invertir más”.

No es que no nos gusta Perú, pero hemos terminado lo que teníamos que hacer allí y no hay mucho más que podamos hacer (...) No es un juicio negativo sobre el marco regulatorio o las políticas implementadas por el país”, dijo.

La desinversión de Enel en Perú, Argentina y Rumania está enmarcada en la crisis energética global generada por la guerra en Ucrania, y tiene por objetivo reducir su deuda para que pueda financiar nuevas inversiones.

También podría vender su cartera de gas en España, pretende reducir su deuda neta a € 51.000MM o €52.000MM a finales de 2023, desde los € 69.000MM de finales de septiembre. Starace, dijo a los analistas que las “turbulencias en los mercados energéticos” hacen que Enel necesite volver a unos ratios financieros más normales.

Sin embargo, advirtió que los altos precios internacionales actuales deberían ayudarla a cristalizar el valor de sus activos de gas. La invasión rusa de Ucrania mostró la importancia de la independencia energética, añadió Starace. Citó como ejemplo la ampliación de una planta de paneles solares en Sicilia y añadió que se estaba evaluando un proyecto similar en Estados Unidos.

En 2023-2025 el grupo prevé una mayor racionalización de su estructura, saliendo de algunos negocios y geografías que ya no están alineadas con su estrategia. El Grupo también espera continuar apalancándose en su modelo de Stewardship (administración responsable) en países no centrales. Además, y en línea con el objetivo de salir de las actividades intensivas en carbono, el Grupo planea aprovechar el entorno actual del mercado para iniciar la salida de los activos de gas. Este programa general de desinversión es un componente integral del plan para remodelar el Grupo, maximizando el valor para los accionistas”, resumió en el comunicado.

Su estrategia de racionalización a 2023 incluye:
- Las actividades en Europa se centrarán en Italia y España, con la venta de activos rumanos.
- En Latinoamérica, la salida de Perú y Argentina.
- Se busca que “cristalice” el valor de la cartera de gas en España.
- Venta de activos en Ceará para aumentar el enfoque en las redes de distribución en las megaciudades (Rio y San Pablo).

Las acciones de Enel subían un 1,7% a las 0850 GMT.

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