










En el marco de la Argentina Week en Nueva York, el gobierno nacional reafirmó su apuesta por el proyecto Taca Taca como pilar estratégico para la captación de grandes capitales. Durante un encuentro clave, el canciller Pablo Quirno y el CEO de First Quantum Minerals, Tristan Pascall, ratificaron el potencial del yacimiento salteño, cuya inversión estimada alcanza los US$ 5.250 millones. Esta cifra consolida al proyecto como un activo crítico para la minería argentina y una pieza central en la transformación de la matriz productiva nacional.
Más allá del impacto económico, la puesta en marcha de Taca Taca proyecta un fuerte efecto dinamizador en el mercado laboral, con la creación de 6.000 puestos de trabajo distribuidos entre sus fases de construcción y operación. Con este respaldo oficial en el principal escenario financiero del mundo, el yacimiento de cobre se posiciona no solo como una prioridad estatal, sino como el motor necesario para traccionar el desarrollo de proveedores y fortalecer las exportaciones mineras de la región.
Pablo Quirno por redes: El impacto del proyecto para la matriz productiva nacional:
Según detalló el funcionario, el desarrollo de la mina tendrá un impacto social inmediato con la creación de 4.000 puestos de trabajo en su etapa de construcción y otros 2.000 empleos directos una vez iniciada la operación. Este despliegue laboral refuerza el protagonismo estratégico que el cobre ha ganado en la agenda económica nacional. Asimismo, el Canciller adelantó que la compañía canadiense ya ultima los detalles para formalizar la adhesión del proyecto al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).


CLASE MUNDIAL
En febrero, First Quantum Minerals actualizó el informe técnico NI 43-101 de Taca Taca, ratificando al yacimiento (ubicado en la Puna salteña y de propiedad absoluta de la compañía), como uno de sus principales vectores de crecimiento global. La minera define al activo como uno de los depósitos de cobre no desarrollados más importantes del mundo, con el potencial de convertirse en una operación de gran escala y larga vida útil.
De acuerdo al estudio, el proyecto prevé una vida útil inicial de 35 años. Durante la primera década de operación, se estima una producción promedio de 291.000 toneladas de cobre anuales, alcanzando picos de hasta 323.000 toneladas. A esta escala se suma la recuperación de oro y molibdeno como subproductos, consolidando a Taca Taca como una apuesta polimetálica estratégica dentro del pipeline cuprífero de Sudamérica.
El reporte técnico de First Quantum detalla que Taca Taca se desarrollará bajo un modelo de explotación a cielo abierto, con una capacidad de procesamiento inicial de 40 millones de toneladas por año (Mtpa). El plan contempla una expansión a 60 Mtpa a partir del quinto año de operación, optimizando la escala del proyecto a medida que avanza la producción.
La inversión total de capital se sitúa en los US$ 5.250 millones, desglosados en US$ 4.232 millones para la construcción inicial y US$ 1.018 millones destinados a la fase de expansión. En términos de rentabilidad, el estudio proyecta un VAN (Valor Actual Neto) después de impuestos de US$ 5.917 millones y una TIR (Tasa Interna de Retorno) del 19,3%, calculados sobre una base de precio del cobre de US$ 4,50 por libra.
Estos indicadores financieros ratifican la competitividad de Taca Taca en un escenario global marcado por la transición energética. Con este proyecto, Argentina busca acelerar el desarrollo de su cartera cuprífera para capitalizar la demanda de cobre impulsada por la electrificación y el desarrollo de infraestructura a nivel mundial.
RIGI, permisos y próximos hitos del proyecto
First Quantum indicó que continúa avanzando en la reducción de riesgos del proyecto, incluyendo la finalización del Estudio de Impacto Ambiental y Social (ESIA) durante el primer semestre de 2026 y la preparación de su solicitud al RIGI.
La compañía sostuvo además que Argentina emerge como una jurisdicción minera más competitiva, apoyada por reformas económicas recientes orientadas a atraer inversión extranjera de largo plazo. Esa lectura coincide con el discurso oficial del gobierno argentino, que ha puesto al cobre como uno de los ejes de su estrategia para captar capital internacional.
Un proyecto clave para el mapa cuprífero argentino
La reactivación de Taca Taca vuelve a poner a Salta en el radar de los grandes desarrollos cupríferos de la región. Si el proyecto avanza según lo previsto, podría transformarse en uno de los mayores emprendimientos de cobre en construcción en Argentina en los próximos años.
Con una inversión multimillonaria, una extensa vida útil y un volumen relevante de producción proyectada, Taca Taca se perfila como uno de los activos más relevantes para medir la capacidad de Argentina de convertir su potencial geológico en producción minera efectiva.






















































