












Presentación de Daniel Bosque: El reconocido geólogo boliviano Dionisio Garzón, ingeniero geólogo, ex ministro de Minería y Metalurgia de Bolivia asiduo columnista de CLUBminero, acaba de publicar su nuevo libro "Exploración y desarrollo minero Paradoja existencial de Bolivia en el siglo XXI", el cual hemos tenido el honor de prologar Ricardo Alonso y este cronista. Al contrario de lo que expresa su título, el trabajo de Dionisio escanea la historia, actualidad y perspectivas de la minería regional y mundial. De esa obra extraemos estas líneas, más que propicias en estos días.

¿Quién está explorando metales críticos y dónde? Hay una frenética actividad en el hemisferio norte (Canadá, Estados Unidos, México) y en menor escala en el hemisferio sur (Indonesia, África, Australia y Brasil), las actividades se centran en distritos tradicionales descubiertos en el siglo pasado y en nuevos descubrimientos en salares y en roca dura en los campos de pegmatitas ricas en espodumeno y lepidolita.
La lista de lo que se denominan minerales críticos es larga y varía según los países (Australia por ejemplo tiene una lista de 26 minerales críticos según el Departamento de Industria, Ciencia y Recursos de ese país) que difieren de las listas de Estados Unidos (23) o Japón (24).
Las diferencias aluden a interpretaciones de grupos minerales como Tierras Raras, Platinoides o Metales Tecnológicos en cada país. De las empresas mayores de exploración sobresalen Appia Rare Earths que opera en Canadá y Brasil, Canadian Copper en Canadá, Century Lithium en Nevada US, Solis Minerals en el estado de Bahía en Brasil, Lake Resources en US y Argentina, la francesa Eramet en Argentina,
Macuzani Yellowcake subsidiaria de Lithium Americas en Perú y Argentina y las operadoras de Albemarle, Tianqui, SQM, cuyas unidades de exploración tienen una performance importante en Sudamérica.
En el caso específico del litio, los proyectos avanzadosy/o en operación son en roca dura con tonelajes mayores y con contenidos de litio más elevados que aquellos de los salares, por ejemplo el proyecto Pilgangora en Australia de Pilbara Minerals tiene una reserva de 108,2 Millones de toneladas (MM ton) con 1,27% de litio (Li2O), 120 Partes por millón (ppm) de Tantalio (Ta2O5) y 1,17% de hierro (Fe2O3); o el proyecto Sonora Lithium en México de Bacanora Minerals con 243,8MMton y 4,5MMton de Litio contenido (LCE), que son muy competitivos por sus características geológicas, mineralógicas y por un panorama excelente de costos operativos y de inserción a los mercados.

Así las cosas, hay una dura lucha por entrar en la cadena de producción de metales críticos para baterías de ion litio para EV, de los metales colaterales cobalto, níquel y cobre y una lucha más especializada entre empresas que producen TTRR para tecnologías de energía limpia, filtros de agua, aplicaciones en defensa y usos domésticos (v.g. magnetos para discos duros).
Hasta la década pasada se decía que China era el único país que podía usar los óxidos de estos metales y convertirlos en metales después de que el primigenio proyecto de la Fuerza Aérea y General Motors de Estados Unidos (Magnaquench) que llegó a producir magnetos de neodimio-borohierro a principios de siglo, fuera transferido a intereses chinos; esto significó el dominio de la industria, manufactura, obtención de metales, producción de polvo magnético, aleaciones, strip castings y magnetos para un mercado actual de alrededor de 200.000 Ton/ año . Estados Unidos y Japón están actualmente tratando de revertir este monopolio de China en el tema.
En nuestra región hay un despertar a una realidad sobrecogedoramente compleja en este aspecto, hay una locura por los proyectos de litio en salares en el Triángulo del Litio, escasa información sobre resultados de exploración de otros metales críticos (Cobalto, níquel, TTRR etc.) pese a los antecedentes del pasado
siglo donde hubo avances muy significativos en la exploración de metales radioactivos en Argentina, Brasil y Bolivia, en la identificación de TTRR en áreas cratónicas y como metales menores en la metalogénesis de la Cordillera Real, especialmente en el Cinturón Estannífero de Bolivia donde se identificaron Indio, galio, cadmio, selenio (Este último en mina Virgen de Surumi en Colquechaca, Bolivia y también en la mina Cacheuta en Argentina).
Se generó el interés de propios y extraños, interés que por la injerencia y nvolatilidad política tan marcada en la época, fue lenta pero sostenidamente transitando al campo de las anécdotas. Hoy después de medio siglo el retomar el impulso será muy difícil y entrar en la producción y uso industrial de estos metales parece hoy un sueño. Mientras tanto en el hemisferio norte y en algunos países del hemisferio sur como Australia y Brasil, se dan pasos muy acelerados para entrar en la cadena de producción de minerales críticos como por ejemplo la Perowskita (CaTiO3) para la fabricación de celdas solares para dispositivos fotovoltaicos, o las sales e isótopos del cesio metal sin el cual los relojes atómicos, los sistemas de guías y posicionamiento y todo los gadgets de la tecnología 5G, no serían posibles.
¿Sabemos si estos metales ocurren en las pegmatitas ricas en minerales con litio de nuestros países? Dejo la pregunta a los lectores de este apasionante tema.
*De la página 35, capítulo II (METALES CRÍTICOS, GEOPÓLÍTICA Y OPORTUNIDADES) del reciente libro "Exploración y desarrollo minero", de Dionisio Garzón, publicado en octubre de 2025.









































